domingo, 11 de mayo de 2008

La cruel verdad

A veces podemos ser de esas personas que necesitan de una experiencia cicatrizante para entender y caer en la realidad. Porque estamos renuentes a darnos cuenta, preferimos la contumacia, el miedo, la inocencia… No queremos darnos cuenta, es mejor así… prefiero quedar en mi órbita… es más acogedor aquí.

Últimamente creía en cuentos de Disney, finales felices, cosas que eran para siempre… Sí, claro… No lo niego, sí hay cosas que son para siempre… Prefería mi mundo feliz donde había esperanza de más, donde los finales felices no estaban latentes, eran una realidad. Lo prefería porque era mejor así, tenía miedo a no aceptarlo, no me cabía en la cabeza otra opción. Pero me di cuenta que los asuntos no están sólo en mis manos, que hay otras manos ignorantes, desesperanzadas, indiferentes, insensibles que toman los susodichos asuntos y los llenan de tragedias. ¡Qué mal!... pero que real.

De la doña de mi casa he aprendido muchas cosas, pero creo que su mejor lección ha sido una frase tan cruel, pero que deja pensando a cualquiera: “El que hace falta es el que llega, no el que se va.” Es tan real, tan cruel…

Mi esperanza supo tomarse un descanso, espero que se le terminen sus vacaciones pronto para poder decir que ojalá que el que se fue sea el que vuelva… esta es mi triste verdad.

1 comentario:

NeuviemeMistere dijo...

Se aprenden cosas todos los dias.
De las situaciones mas comunes.
Pero no se cree todo pq este escrito, y todas las ideas son un mundo aparte, lleno de experiencias unicas.

Me ha encantado leerte, por fin volviste:) - Te he escrito un mail.

TQ Un monton.
Indira.