sábado, 18 de diciembre de 2010

Bella Luna


El único requisito para morir es estar vivo.

Es difícil creer algunas cosas que pasan, pasamos de la negación al enojo, del enojo a la negociación de conseguir mejorías y finalmente, duramente, sumisamente aceptamos y creemos lo sucedido. Aunque no queramos aceptarlo, es una realidad, hay que creerlo y superarlo.

Ahora no es el momento de cuestionarle a Dios o a la vida del porqué te llevó. Todo pasa por una razón. Todos tenemos una misión y la tuya fue tan especial, la tuya fue marcarnos a todos con tu presencia y hacernos recapacitar y amar lo poco o mucho que tengamos cerca. Nos enseñaste que la vida es ahora, ahora mismo. Nos enseñaste que para las sonrisas no hay un banco y que se entregan sin medida. Aprendimos contigo que Dios es permanente, y nosotros pasajeros...

Puedo decir que te admiraba, que podías irradiar una tranquilidad que pocas personas pueden proyectar. Se sentía un calientico agradable, como cerca de un fuego en días fríos. También se sentía la tranquilidad que los que te rodeaban poseían gracias a ti. Es mágico, como un desconocido totalmente como yo pudiera sentir tal admiración a alguien que conocí tan poco, ya me imagino si te hubiera tenido cerca...

Fuiste oasis en los desiertos de muchos que tuvieron la dicha de conocerte. Una estrella que brilló más que cualquier otra. Eres el recuerdo que nos hará reír como estoy seguro que te hubiera gustado ser... Una bella luna, eso fuiste, eso eres, eso serás, una preciosa luna...

3 comentarios:

Pachi dijo...

Ahora, ahora mismo. :)

Amanda dijo...

Just, beautiful writing :)

Karina Duval dijo...

Casi siempre las cualidades positivas de quien ya no esta se exageran y totalizan sin ser asi.. Pero ella es de las pocas excepciones. Tus palabras son muy ciertas. Incluso los que le compartimos muy poco notamos su permanente sonrisa, alegria y fe. Cosas que incluso nosotros no hemos mostrado gran parte del tiempo. Por eso hemos llorado que la sociedad perdiera la presencia de alguien asi..